El crecimiento del 5G en España ha entrado en una nueva fase de aceleración. Durante el segundo trimestre de 2025, el tráfico de datos móviles cursado a través de redes 5G aumentó un 62,9 % respecto al mismo periodo del año anterior, según el último informe trimestral publicado por la Comisión Nacional de los Mercados y la Competencia (CNMC). Este salto interanual confirma la consolidación definitiva de esta tecnología y refleja el aumento exponencial de dispositivos compatibles, tarifas con más datos y servicios digitales que requieren mayor ancho de banda y menor latencia.
Este incremento se produce en un contexto en el que la banda ancha móvil continúa siendo el motor del consumo digital en España. La CNMC señala que la demanda de datos se dispara especialmente en zonas urbanas y en aquellas áreas donde los operadores han desplegado 5G en bandas medias, como los 3,5 GHz. La mejora de capacidades técnicas —mayor velocidad, menor latencia y mejor respuesta en escenarios de alta congestión— ha impulsado la migración progresiva de usuarios desde redes 4G, mucho más saturadas, hacia entornos 5G que permiten una experiencia más fluida.
El impulso del 5G no solo se refleja en el tráfico, sino también en los ingresos minoristas del sector de las telecomunicaciones, que alcanzaron los 5.657 millones de euros en el segundo trimestre de 202 ue el año anterior. Este crecimiento se atribuye en parte a las tarifas premium asociadas al 5G y a la contratación de paquetes convergentes que incluyen fibra, móvil y servicios añadidos. Aun así, la CNMC advierte que el sector sigue operando en un entorno de fuerte competencia, donde los operadores alternativos continúan presionando a la baja los precios.
A medida que el 5G gana protagonismo, emerge también una mayor demanda de servicios avanzados: streaming de vídeo en 4K y 8K, videojuegos en la nube, contenidos de realidad aumentada, teletrabajo de alta calidad y aplicaciones industriales que requieren un ancho de banda consistente. Además, el crecimiento del Internet de las Cosas (IoT) y de servicios M2M apunta a que el tráfico seguirá incrementándose en los próximos trimestres, especialmente en sectores como la logística, el transporte conectado o la gestión energética.
Los operadores, por su parte, continúan ampliando y modernizando sus redes. El despliegue del 5G SA (Standalone), todavía en fases iniciales, permitirá ofrecer funcionalidades avanzadas como el “network slicing”, que dará lugar a redes personalizadas para servicios críticos, algo clave para empresas y administraciones públicas. A corto plazo, esta evolución técnica podría impulsar aún más el tráfico de datos y abrir nuevas oportunidades de negocio para el sector.
España se encuentra, según los datos, en una posición privilegiada dentro de Europa en cuanto a despliegue y utilización del 5G. La presencia de una infraestructura de fibra óptica (FTTH) muy extendida facilita la densificación de antenas y la mejora de la capacidad de las estaciones base, que son factores indispensables para sostener el crecimiento observado. Con un aumento de tráfico tan pronunciado y sostenido, todo apunta a que 2025 será recordado como el año en el que el 5G dejó de ser una tecnología de transición y se convirtió en el estándar dominante para la conectividad móvil en el país.


