Huawei pide auditorías independientes para frenar los vetos tecnológicos en Europa

Huawei ha reclamado a las instituciones europeas que las decisiones sobre el mercado de las telecomunicaciones se basen en criterios técnicos y verificables, y no en factores geopolíticos. La compañía china ha mostrado su disposición a someter sus redes e infraestructuras a auditorías externas e independientes para acreditar su seguridad.

La petición fue planteada por la vicepresidenta de Huawei España, Carmen González Gens, durante el encuentro DigitalES Summit celebrado en Madrid. La directiva defendió que la regulación europea debe preservar un entorno competitivo y transparente, especialmente en un sector considerado estratégico para la economía, la conectividad y la protección de datos.

Huawei rechaza las acusaciones de espionaje

La compañía ha vuelto a negar que sus productos incorporen mecanismos que puedan comprometer la seguridad de las redes de telecomunicaciones. González Gens sostuvo que Huawei cuenta con un elevado número de certificaciones de seguridad y defendió la fiabilidad de sus soluciones tecnológicas en los mercados donde opera.

Las restricciones impuestas por Estados Unidos y por distintas instituciones europeas han limitado la presencia de fabricantes chinos en determinados contratos y despliegues de redes críticas. Estas medidas se han justificado por posibles riesgos para la seguridad nacional, la protección de las comunicaciones y la gestión de infraestructuras sensibles.

Desde Huawei consideran que las decisiones deben sustentarse en evaluaciones técnicas realizadas por organismos independientes. La empresa ha planteado que las auditorías pueden convertirse en una herramienta para reforzar la confianza de las administraciones públicas, los operadores y los ciudadanos.

Europa mantiene un papel clave para la compañía

La multinacional destacó su presencia industrial y tecnológica en Europa, donde opera desde hace más de dos décadas. Según los datos difundidos por la empresa, Huawei cuenta con una plantilla de alrededor de 13.000 empleados en la región, además de 29 centros de investigación y desarrollo repartidos en 14 países.

La firma también mantiene acuerdos de colaboración con más de 200 universidades e instituciones educativas europeas. La compañía ha defendido que quiere seguir participando en el desarrollo tecnológico del continente y contribuir a la modernización de las infraestructuras digitales.

La posición de Huawei llega en un momento en el que Europa debate cómo reforzar su autonomía tecnológica sin limitar la competencia en sectores como el 5G, la inteligencia artificial, la nube o los servicios digitales. Las decisiones sobre proveedores de red se han convertido en una cuestión vinculada no solo a la innovación, sino también a la soberanía económica y la seguridad de los Estados.

Ericsson pide estabilidad para reforzar la conectividad

El debate sobre la seguridad de las redes también estuvo presente en la intervención del presidente de Ericsson España, Juan Olivera, quien defendió que la conectividad es uno de los ámbitos tecnológicos en los que Europa conserva una posición de liderazgo internacional.

Olivera remarcó que la elección de proveedores para las redes críticas forma parte de la estrategia de soberanía tecnológica de cada país. Por ello, reclamó a los reguladores una mayor estabilidad, certidumbre y claridad en las normas para facilitar la inversión y el despliegue de infraestructuras seguras.

El responsable de Ericsson también subrayó que el reto europeo no depende únicamente de la capacidad tecnológica de las empresas. A su juicio, el continente debe mejorar la ejecución industrial, la integración de sus redes y la coordinación de las inversiones para aprovechar el potencial de las infraestructuras ya disponibles.

Un sector marcado por la geopolítica

La confrontación entre Huawei y las instituciones occidentales refleja cómo la tecnología se ha convertido en un terreno central de competencia geopolítica. Las redes de telecomunicaciones soportan servicios esenciales, comunicaciones públicas y privadas, sistemas empresariales y parte de las infraestructuras críticas de cada país.

Mientras Huawei pide que las decisiones se apoyen en pruebas técnicas y auditorías independientes, Europa continúa buscando un equilibrio entre apertura de mercado, seguridad nacional y fortalecimiento de su autonomía digital.

Related Posts