Vodafone España ha reforzado su posición en el negocio de los contadores inteligentes de agua tras superar los 1,8 millones de dispositivos instalados, según las estimaciones trasladadas por la propia compañía. Con esta cifra, el operador se sitúa por delante de Movistar y MasOrange en un segmento que se ha convertido en uno de los más competitivos dentro del Internet de las Cosas (IoT).
Este parque de contadores representa ya más del 11,2% del total de líneas para máquinas de Vodafone en España, que actualmente superan los 16 millones de conexiones. La compañía, propiedad de Zegona, ha convertido la gestión digital del agua en uno de los ejes de crecimiento de su actividad empresarial, en un contexto en el que la eficiencia en el uso de los recursos hídricos gana peso para administraciones, industrias y empresas.
Acuerdos clave con Aqualia y Canal de Isabel II
El avance de Vodafone en este mercado se ha visto impulsado por contratos relevantes en el sector. Uno de los principales ha sido el acuerdo firmado con Aqualia, que contempla la conexión de más de un millón de contadores inteligentes a su red NB-IoT durante los cinco primeros años de contrato.
A este proyecto se suma la adjudicación del mayor lote del contrato de Canal de Isabel II para telelectura automática mediante NB-IoT. En este caso, Vodafone asumió el suministro de 315.000 contadores y la conectividad asociada durante un periodo de cinco años.
Estos acuerdos reflejan el peso creciente de la conectividad especializada en la modernización de las infraestructuras hídricas. La tecnología NB-IoT, basada en banda estrecha para el Internet de las Cosas, permite conectar dispositivos con bajo consumo energético y amplia cobertura, una característica especialmente útil para la lectura remota de contadores y sensores distribuidos en redes de agua.
El agua, nuevo territorio de crecimiento del IoT
La compañía enmarca esta apuesta en un escenario marcado por la sequía, el estrés hídrico y la presión sobre las infraestructuras públicas. La gestión del agua ha dejado de ser solo una cuestión operativa para convertirse también en un desafío económico, medioambiental y regulatorio.
En este contexto, Vodafone ha desarrollado una propuesta integral para la digitalización del ciclo del agua, apoyada en sensores, conectividad y plataformas de datos. Su arquitectura tecnológica combina redes 2G, 4G, 5G, NB-IoT y LTE-M, junto con dispositivos como data loggers, PLC, sensores remotos, drones, sistemas de visión y medidores inteligentes.
La solución no se limita a conectar equipos. Según la compañía, también incorpora una plataforma capaz de adquirir, almacenar y publicar datos, además de integrar analítica avanzada e inteligencia artificial. El objetivo es que los gestores de servicios hídricos puedan disponer de información útil para tomar decisiones con mayor rapidez y precisión.
Desde el área de empresas que dirige Jesús Suso, Vodafone busca posicionar el ciclo del agua como uno de los grandes ámbitos de expansión del IoT en España. La conectividad aplicada a este sector permite avanzar hacia una gestión más eficiente, con impacto directo en la reducción de fugas, el control de costes y la mejora del servicio.
Con más de 1,8 millones de contadores conectados, Vodafone consolida así su presencia en un mercado donde la tecnología empieza a tener un papel cada vez más visible en la protección de uno de los recursos más críticos.


