Telefónica cerró el primer semestre de 2026 con unas pérdidas netas de 338 millones de euros, un 75% menos que los números rojos registrados durante el mismo periodo del ejercicio anterior. La operadora consiguió limitar el deterioro de su resultado pese al impacto de la venta de su filial en Chile y al coste asociado a la reestructuración de su negocio en Alemania.
El resultado semestral estuvo condicionado por un efecto negativo de 1.001 millones de euros derivado de la desinversión en Chile y por una provisión de 265 millones destinada a financiar el proceso de reorganización de Telefónica Alemania. Esta última medida contempla el ajuste laboral pactado para reducir alrededor de 1.100 puestos de trabajo.
Las operaciones que continúan formando parte del grupo generaron un beneficio neto de 474 millones de euros entre enero y junio. Por el contrario, los negocios clasificados como operaciones discontinuadas, principalmente las filiales latinoamericanas vendidas, aportaron un resultado negativo de 812 millones. Sin tener en cuenta elementos extraordinarios, el beneficio neto ajustado de las operaciones continuadas alcanzó los 954 millones de euros.
La evolución mejoró durante el segundo trimestre, cuando Telefónica obtuvo un beneficio neto de 73 millones de euros. Las operaciones continuadas aportaron 87 millones, mientras que las discontinuadas generaron unas pérdidas de 14 millones.
El negocio mejora su rentabilidad
Los ingresos del grupo se situaron en 16.392 millones de euros durante el primer semestre. Telefónica calcula un crecimiento del 1,7% en términos reales y del 0,4% a tipos de cambio constantes sobre un perímetro comparable, una vez excluido el efecto de los negocios latinoamericanos vendidos.
La cifra total es inferior a los 18.013 millones contabilizados un año antes debido, principalmente, a la reducción del perímetro del grupo tras las desinversiones realizadas en Hispanoamérica. En el segundo trimestre, la facturación alcanzó los 8.265 millones de euros, un 3% más a tipos de cambio reales.
El negocio residencial continuó siendo la principal fuente de ingresos de Telefónica, con 4.885 millones de euros entre abril y junio, un 5,6% más, y un peso equivalente al 59% de la facturación trimestral. Por su parte, la división destinada a empresas elevó sus ventas un 9,5%, hasta los 2.022 millones, mientras que el negocio mayorista redujo sus ingresos un 12,4%, hasta los 1.358 millones.
El resultado bruto de explotación ajustado, o ebitda, alcanzó los 5.768 millones de euros en el conjunto del semestre, lo que representa un crecimiento del 3,8% en términos reales y del 2,3% a tipos constantes. Solo durante el segundo trimestre, esta magnitud aumentó un 6,4%, hasta los 2.933 millones.
También avanzó el flujo de caja operativo ajustado después de arrendamientos, conocido como OpCFaL. Este indicador creció un 4% en términos reales durante el semestre, hasta los 2.654 millones de euros, después de aumentar un 6,7% entre abril y junio.
España y Brasil sostienen el crecimiento
La mejora de los resultados estuvo respaldada especialmente por la evolución de los negocios de España y Brasil. Telefónica España facturó 6.513 millones de euros en el primer semestre, un 2,5% más, mientras que su ebitda ajustado aumentó un 2,1%, hasta los 2.301 millones.
En el segundo trimestre, los ingresos de la filial española avanzaron un 2,9%, hasta los 3.279 millones de euros. La tasa de cancelación de clientes se mantuvo en el mínimo histórico del 0,7%, mientras que la base de contratos móviles superó los 16 millones.
Telefónica Brasil alcanzó unos ingresos semestrales de 5.195 millones de euros, un 12,5% más en términos reales. Su ebitda ajustado creció un 15,1%, hasta los 2.215 millones, y la compañía cerró junio con un récord de 118,9 millones de accesos.
La evolución de la actividad ha llevado a Telefónica a mejorar su previsión de flujo de caja operativo ajustado para 2026. La empresa espera ahora que el OpCFaL crezca más de un 3% a tipos de cambio constantes, frente al objetivo anterior de superar el 2%.
El resto de las metas permanece sin cambios. La operadora prevé elevar sus ingresos y su ebitda ajustado entre un 1,5% y un 2,5%, mantener la inversión cerca del 12% de la facturación y generar un flujo de caja libre de aproximadamente 3.000 millones de euros.
La deuda financiera neta descendió un 8,4% interanual, hasta los 25.278 millones de euros, mientras que el nivel de apalancamiento se redujo hasta 2,68 veces el ebitda después de arrendamientos. Telefónica también confirmó un dividendo de 0,15 euros por acción correspondiente a 2026, cuyo pago está previsto para junio de 2027, sujeto a la aprobación de la junta de accionistas.


