Las cáscaras de los cítricos facilitan la limpieza de aguas contaminadas
La piel de frutas como la naranja y el pomelo puede utilizarse para facilitar la limpieza de aguas contaminadas. Tras someterse a un tratamiento químico, adquieren capacidades absorbentes que facilitan la limpieza de aguas que contienen metales pesados y contaminantes orgánicos.

